Capítulo 3

No dejaba de venirme  a la cabeza la plática que tuve hace una semana con Alan y Nicky. ¿Sera posible que la locura sea hereditaria?... ¡Ja! no, es una estupidez.

He estado últimamente conviviendo mucho con Nathaniel, es un gran chico. Lo admito, al principio no me causaba nada de confianza, y si me preguntaran antes el porque, no sabría como responder realmente. Aunque en el tiempo que pase con el, me pareció que tal vez lo juzgue demasiado pronto.

Siempre mi mente divagaba, y pensaba en aquello que me habían dicho mis amigos.

Estaba tan ida en mis pensamientos que olvide que andaba en el café junto a Nathaniel.

-¿Te encuentras bien?, te he notado muy distraída últimamente .

-No es nada, estoy bien- dije apenada.

-Bueno…, me alegro que así sea- me dio una pequeña sonrisa.

Quería preguntarle sobre su hermano Nick. Quería saber si todos los rumores que decían de él eran ciertos. Y quería saber la razón por la que su hermano se encontraba internado en un hospital psiquiátrico. Pero en mi se encontraba una batalla interna. Una parte de mi quería saber toda la verdad y la otra me decía que no mencionara nada de ello. Pero mi curiosidad pudo más.

-Oye Nathaniel… - dije moviendo el popote de mi café moka, y el levanto la mirada hacia mí- ¿Puedo hacerte una pregunta?- cuando dije eso, Nathaniel  parecía que estaba pensándola muy bien antes de darme una respuesta.

-Claro Mel.

-Quiero… quiero saber si los rumores que he escuchado de tu hermano son ciertos.

-Te refieres a lo de Megan- su semblante de felicidad se derrumbó.

-Si… es verdad que el…- antes de que terminara mi pregunta Nathaniel me dio una respuesta.

-Si… es verdad, Nick mato a Megan- dijo Nathaniel aun con el mismo sombrío semblante.

-Pero… ¿Por qué haría eso?

-Porque Nick amaba a Megan, pero... Su amor por ella era muy posisevio.

-¿A que te refieres con eso?, acaso tu hermano era de esos novios tóxicos que se ponen como bestias cuando ven a su chica hablando con otro- dije en son de broma, esperando una sonrisa de Nathaniel, más sin embargo lo único que conseguí fue que me mirara de forma fría.

-Exacto.

Su respuesta me dejó en shock. Jamás creí que un chico llegaría a tal grado de locura por una chica. Que digo locura, de llegar a hacer algo tan horrible.

-Nick anduvo con ella una semana antes de que yo la conociera, y para serte sincero no tenia la más mínima idea de que ambos estábamos saliendo con la misma chica.

-¿Como se enteraron de eso?- pregunte realmente curiosa. Cualquier persona me diría que dejara de andar de metiche. Me alegro de que Nathaniel no sea de esos.

-Bueno.. Nick se entero cuando lleve a Megan a nuestra casa para presentarsela a mis padres, y... Yo lo descubrí tiempo después cuando vi a Megan y a Nick besándose- dijo lo último empuñando fuerte sus manos.

-Oh por dios, lo siento tanto- puede ser que comprenda lo que es que la persona que amas te vea la cara de estúpido.

-Gracias por los ánimos- dice con un tono sarcástico.

-Perdona, no soy muy buena animando a la gente- me  encongi de hombros- pero... Si  Nick amaba a Megan porque le haría algo tan descabellado- dije con miedo pensando en aquella situación.

-Lo hizo porque ella lo rechazo y me escogió a mí…- dice con una mirada distante viendo hacia donde se encontraba el parque y luego volvió su mirada a mí- Nick estaba dispuesto a dejar todo en el pasado, pero quería que ella me dejara.

-Entonces... ¿Es por eso que se encuentra internado en ese hospital psiquiátrico?

-No en realidad no es la única razón pero... La verdad desearía no hablar sobre esto Melody, son cosas de las cuales lo que más deseo es olvidar.

-Esta bien, te comprendo. Pero solo quiero saber una cosa más... Nick siempre fue un chico rudo, celoso y....

-No... No lo era, antes era un chico realmente bueno, pero aveces las sircunstancias hacen que uno cambie- dijo Nathaniel con una voz fría y apretando su vaso de café  con fuerza. Para su suerte y la mía ya no tenia nada. Por lo cual no nos charpeo café cuando lo rompió con su mano derecha.

-Bueno ya es tarde, tengo que irme- dije nerviosa, realmente no me agradaba estar con una persona en el estado que se encontraba Nathaniel, su cara en estos momento me provocaba un escalofrío.

-Pero si apenas son las 7:00- dijo viendo su reloj de muñeca.

-Si pero ya sabes como son los padre, quieren que llegues muy temprano--dije con una sonrisa tratando de ocultar mi nerviosismo.

-Para mi gusto es demasiado temprano- dijo poniéndose sus brazos detrás de su cabeza.

-Bueno para mi padre las 7:00 de la noche son la 1:00 de la mañana.

-Bueno está bien, te llevare- dijo levantándose de su acento.

-Pero.. - me callo Nathaniel poniendo su dedo índice en mis labios indicándome que me callara.

-Y no acepto un no por respuesta- me dio un guiño y me tomo da la mano parac caminar hacia su auto.

En el trayecto pasamos una Dary Queen y compramos dos blezzars. Corríjo compro Nathaniel dos blezzars, ya que no me dejo pagar el mio.

Nathaniel es agradable, tal vez me equivoque en un principio juzgandolo   sin antes conocerlo bien. Además Alan no tiene razón es este caso. El que el hermano de Nathaniel sea un psicópata, no quiere decir que el también lo es.

Al día siguiente les conté todo a Nicky y  a Alan. Ambos quedaron con los ojos como platos. Ante todo lo que les había contado.

-Lo sabiaa… sabía que Nick era un lunático- dijo Alan con triunfo.

-Pero eso no quiere decir que Nathaniel sea igual que su hermano- dije dándole una mordida a mi sándwich.

-Claro que no amiga, tú ignora a mi primo. Ya sabes que también le faltan tornillos, y no le calibra bien su pequeño cerebro- dice Nicky con diversión.

-Me estás diciendo idiota o loco- dijo Alan viendo con coraje a su prima.

-Para que preguntas algo que es más que obvio- dijo Nicky ignorando que a Alan le había molestado aquello.

De la nada Alan se levantó y Nicky hizo lo mismo. Parecía que  estaban echando rayos láser con su mirada, el uno al otro. Sabía que si esto seguía, de ahí empezarían los insultos y como siempre seriamos el centro de atención. Así que decidí interferir.

-Chicos cálmense los dos, todo nos están mirando- en cuanto digo eso, Alan y Nicky observan a su alrededor y si, todos estaban mirando con atención el show. Así que decidieron sentarse y seguir comiendo su almuerzo.

-Ustedes nunca cambiaran- dije dando un suspiro.

-Bueno… Alan y yo siempre nos hemos llevado así desde que teníamos 4 años.

-Si... Nicky y  yo, somos como hermanos, ya sabes. Nos peleamos y todo, pero al final siempre nos reconciliados. Tal vez nos insultemos entre nosotros, pero si alguien tratará de hacerle daño, yo la defenderia-dijo con diversión Alan.

-¡Exacto..!, Alan es como el hermano que nunca tuve- dice Nicky rodeando con el brazo a Alan y alborotándole el cabello.

-Oyee... Batalle para peinarlo y que me quedara bien- dijo Alan alejándose de Nicky y acomodándose el pelo.

-Bueno… yo no sé lo que es tener un hermano. Yo soy hija única. Y todos mis primos son mucho mayores que yo y están casados.

-Bueno... Ya sabes nosotros podemos ser como... Tus hermanos postizos.

-Claro, chica. En mi puedes tener un hermano enfadoso, burlón y protector- dijo Nick dándome un guiño.

-Son los mejores chicos- dije levantándome y abrazándolos a los dos.

Mi cabeza no dejaba de dar vueltas. Han pasado dos meses desde que entre en esta preparatoria. Y estaba en semana de exámenes, era lo único que odiaba de la escuela y que jamás extrañaría.

Hoy me tocaba hacer el examen de Física, la verdad estaba fácil, pero por alguna razón hoy tenía un dolor fuerte de cabeza,  los ruidos agudos y muy fuertes me irritaban.

Cuando salí de mi examen, Nathaniel me llego por detrás y me tapo los ojos. Cosa que odiaba que hiciera, porque me arruinaba el maquillaje.

-Nathaniel, sabes que odio que hagas eso, además no estoy de humor- dije quitándome sus manos de mis ojos.

-Uyyy... Lo siento gruñonsita- dijo Nathaniel elevando sus manos en señal de rendición.

-Tampoco estoy de humor para tus apodos- dije con el ceño fruncido.

-Bueno.. te tengo una sorpresa, que tal vez te alegre el día- dijo buscando en su mochila, hasta que encontró una caja pequeña-  Ten- dijo Nathaniel entregándome el pequeño  obsequio.

-¿Y ese regalo? No es mi cumpleaños- dije extrañada.

-Lo se… tómalo- lo tome y empecé a  abrirlo. Dentro de él se encontraba un collar con forma de estrella.

-Wuau... Es hermoso, gracias Nathaniel- dije muy feliz. Tenía razón, este pequeño detalle me alegro el día.

-¿Y ya viste lo que hay al fondo de la caja?- al oírlo decir eso empiezo a escudriñar la cajita, y sí. Tenía una nota que decía:

Eres como una estrella, hermosa y brillante.

Con amor: Nathaniel.

PD: Te sugiero que vayas a tu casillero.

-¿Qué hay con mi casillero?.

-Ve y averígualo.

Hice como me dijo y fui directo a mi casillero. La curiosidad me estaba matando. Cuando llegue abrí rápidamente la puerta de mi casillero, y… oh por… dios.

Cuando abrí mi casillero vi un pequeño oso panda el cual tenía pegado una nota que decía “quieres ser mi novia”. Oh por dios, no puedo creerlo.

-Entonces cuál es tu respuesta- al oír su voz me voltee por completo hacia Nathaniel, quien se encontraba con un ramo de rosas y en el centro se encontraba una rosa negra.

-Digo… que sí, sí quiero ser tu novia- dije feliz rodeando su cuello con mis brazos y doy un beso en los labios  el me corresponde- como supiste que amo los pandas.

-Porque tienes muchas cosas de pandas, así que me resulto algo obvio que ese era tu animal favorito.

-Bueno, creo que si es más que obvio eso- dije con una pequeña sonrisa- y… - voltee a ver al ramo que aún tenía en sus manos- ¿Por qué en el ramo de rosas rojas, pusiste en el centro una rosa negra?.

-Porque recuerdo que una vez dijiste que las rosas negras, eran hermosas y difíciles de encontrar. Y para mí,  eres como una rosa negra. Hermosa, diferente a las demás y sobre todo difícil de encontrar.

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