Capítulo 16

Entramos al Diamon Blood, era realmente grande y por todos lados se miraban luces de diferentes colores.

El DJ había puesto un remix muy bueno de música electrónica y había un tumulto de gente que se encontraba bailando ya sea con su pareja, amigos o solos.

Decidí sentarme en la barra mientras que en cambio Nicky se fue a bailar con un chico lindo que la invitó a la pista de baile. En el caso de Alan se fue a saludar a unos amigos, y con respecto a mi y a Fernando, nos quedamos sentados en la barra.

-Desea algo hermosa señorita- dijo un chico moreno de ojos claros que estaba al otro lado de la barra.

-Una piña colada por favor.

-A mi dame otra igual- dijo Fernando quien se volteo hacia mi. Su miraba indicaba que me iba a hablar de algo serio.

-Suéltalo.

-¿Que? - su cara y sonrisa nerviosa, indicaban confusión.

-Cuando me miras así tan seriamente es porque me vas a decir algo realmente serio.

-Pff.. Claro que no Mel- al decir esas palabras tenía una sonrisa nerviosa en su rostro, aparto su mirada de mí y la poso en la barra. Al parecer le costaba trabajo contarme esto, así que tome su mano y la apreté ligeramente, y volvió su mirada a mi.

-Sabes que puedes confiar en mi Fer, yo siempre estaré a tu lado y te apoyare- trataba que diciéndole estas palabras se pudiera abrir conmigo.

Fernando a pesar de ser de familia rica, siempre tenía problemas con sus hermano. El es el hijo  favorito de su padre pero por eso es que siempre le exige más.

Recuerdo que un día llegó a la escuela lleno de golpes y ese mismo día lo cache tratando de cortarse con una navaja en los brazos y lo detuve. Después de eso me enteré que su padre lo había golpeado porque le habían dicho que su hijo adorado era homosexual.

Fernando era como mi hermano, por eso siempre estaría a su lado, en las buenas y en las malas. Podremos pelearnos de vez en cuando pero siempre nos reconciliamos y volvemos a ser los mejores amigos de siempre.

-Bueno... Quería confesarte que..

-Hola guapa, quieres bailar- voltee y vi a un chico de muy alborotado cabello. Se veía que esta bien borracho y que apenas se podía mantener en pie.

-Lo siento pero tengo novio- dije con una sonrisa y volví mi vista a Fernando. Esperando a que aquel chico entendiera que conmigo no lograría nada.

-Aa si bombón ¿y donde esta ese novio tuyo? Que no lo veo- dijo por último dando un trago a la botella de cerveza que traía en su mano derecha.

-Pues aquí lo estas viendo- dijo Fernando parándose de su asiento y rodeándome con su brazo.

-Como sea- dijo por último el chico y se fue. Entonces cuando ya no estaba a la vista, Fernando retiro su mano de mi cintura y se volvió a sentar en su lugar.

-Gracias Fer, me salvaste de ese idiota.

-Sabes que haría cualquier cosa por ti Mel, eres mi mejor amiga y mi confidente. Además siempre has estado ahí cuando más te necesito, por eso es que... Te quería decir que...

-¡¿Que hay y chicooos?!, vamos únanse a la fiesta- dijo Alan muy feliz y rodeándonos a mi y a Fer. Podría jurar que ya estaba borracho.

-Ahorita vamos Alan, primero tengo que escuchar lo que Fernando me quiere decir.

-Eso puede esperar, vamoos- entonces Alan me jalo directo a la pista dejando a Fernando solo en la barra.

Alan me llevo no tan dentro de la pista. La música era genial y Alan estaba bailando de forma sexy, como si me estuviera bailando a mi y yo bailaba y me moría de risa por cada cosa que hacía.

De la anda sentí como una manos me tomaban de la cintura y me jalaron hasta que choque con un pecho firme. Era un chico que no conocía en lo más mínimo y trate de sacarme de su agarre pero no me soltaba. De repente ya no sentí su agarre y vi a aquel chico tirado con la nariz sangrando. Y vi a Nathaniel quien se le hecho enzima y le empezó a dar golpe tras golpe en el rostro.

Traté de detenerlo pero cuando me acerque a él me golpeó fuerte en la nariz. Ni siquiera se había dado cuenta de que me había golpeado. Nathaniel aún seguía golpeando al chico hasta que el chico quedó inconsciente.

-¿Estas bien Mel? - Alan tenía una mirada de preocupación al verme y como no si mi nariz estaba sangrando y me dolía horrible.

-La verdad no- dije poniendo mi mano en mi nariz.

-Vamos, te llevare al hospital.

-Pero no tienes carro.

-No importa, pediré un taxi.

Llegamos al hospital el cual era muy grande y no se encontraba tan llego como esperaba. Alan me llevó directo a la recepción y le dijo la doctora que posiblemente me había fracturado la nariz por lo que nos mandó con el ornotorrinolaringologo.

El doctor era muy amable, me preguntó cómo fue que me lastime y le conté como es que mi novio me golpeó por accidente mientras me checaba la nariz.

-Bueno Melody, tienes suerte, no tienes ninguna fractura. Todo para e estar bien.

-¿Enserio doctor? Es que me duele horrible.

-Es normal, pero tranquila no tienes ninguna fractura. Eso sí se te inflamar a la nariz, pero irá bajando la hinchazón solo- dijo el doctor mientras se volvía a sentar en su escritorio y escribía en su computador- te daré un medicamento para el dolor de ¿acuerdo?

-Si esta bien.

-No manches Mel, me habías asustado.

-Bueno Alan ya no tienes de que preocuparte.

-Bueno eso sería todo Melody- el doctor me entrego la receta y le di un vistazo. Wuau si que los doctores tenían una letra poco entendible.

-Muchas gracias Doc.

Salimos del consultorio y   Alan me dejo por unos minutos para poder  llamar a Nicky y decirle que estábamos en el hospital.

Nunca pensé que Nathaniel se comportará como un lunático. Es cierto que ese chico tiene la culpa pero con ese golpe que le dio al principio hubiera sido suficiente.

La mirada que traía en sus ojos Nathaniel me provocaba miedo, realmente quería matar a aquel chico.

Voltee a la puerta de entrada del hospital y ahí lo vi a Nathaniel quien corría preocupado hacia mí.

-¿Melody te encuentras bien?

No conteste a su pregunta me molestaba realmente verlo en estos momentos.

-Mel por favor perdóname ¿si?  Sabes que yo jamás te golpeara intencionalmente.

Seguí sin contestarle y eso pareció haberlo puesto molesto.

-¡Melody deja de ignorar e y dime algo, ya te dije que lo lamento! ¡¿si?!

-Creo que debemos darnos un tiempo.

-¿Que?

-Después de como te vi esta noche no creo querer andar con un chico así- dije por último antes de empezar a irme pero Nathaniel me detuvo.

-¿Estas terminando conmigo?

-Si.

-Melody por favor no me hagas esto.

-Mel, ya llegaron Fernando y Nicky por nosotros.

-Me tengo que ir Nathaniel- dije por último antes de ir hacia Alan.

-¿Que fue todo eso Mel?

-Te contaré después Alan no te preocupes- dije ligera sonrisa. La verdad no sabía como sentirme, en estos momento. Sentía un dolor intenso dentro de mi, creí que si seguía pensando en esto mi fuerza para evitar no llorar sería en vano.

Por fin llegue a mi casa, todo parecía tranquilo. Puse mi saco en el perchero que teníamos en la entrada y escuche el sonido de un cristal rompiéndose el cual provenía de la cocina.

Fui directo a la cocina para saber que había pasado. Si fueron Mía o Mike juro que me las pagaran.

Cuando entré quedé en shock, al ver en el suelo a Mike desangrándose y arrastrándose por el sueño.

-Mel... - dijo Mike hacia mi con voz entre cortada y estirando su mano derecha hacia mi. Haciendo que vuelva de mi estado de shock y voy corriendo hacia él.

-Mike que rayos ocurrió- dije poniendo su cabeza en mis piernas.

-Ese.. Naquete imbécil- dijo con dificultad pero con una pequeña sonrisa.

-¿De que hablas? ¿Quién te hizo esto? – Mike enfoco su mirada en mi y me miro con seriedad.

-Mel.. No.. Confíes.. En él- dijo por último mi primo, antes de desvanecerse.

Sentía su cuerpo frío, ya no escuche ninguna palabra de él así que cheque su pulso y me di cuenta que ya no lo tenia. El yacía muerto en mis piernas mientras que yo llora y pensaba en sus últimas palabras.

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